Acuerdo económico de Demócratas y Republicanos: no es el final
Eco-Notas - Y después de tres semanas de deliberaciones finalmente salió el humo blanco. El presidente Barack Obama, anuncio que los líderes de los partidos Republicano y Demócrata en el Congreso de Estados Unidos llegaron a un acuerdo para elevar el límite de endeudamiento del gobierno. El acuerdo establece que el techo de la deuda sea elevado en US$2,4 billones hasta después de las elecciones del próximo año y plantea una reducción del gasto público en un monto similar durante los próximos diez años. El acuerdo también establece la formación de un comité de ambos partidos para establecer los recortes.
El presidente Obama señaló que éste no es su acuerdo preferido pero agregó que se trata de un comienzo. De esta manera, Estados Unidos alejaría el riesgo de caer en una cesación de pagos y el mundo económico podría respirar aliviado por ahora. De no haber alcanzado este acuerdo, Estados Unidos podría haber entrado en cesación de pagos (default), algo inédito en su historia. El país habría perdido su capacidad para seguir endeudándose y, por ende, pagar todas sus cuentas. Ahora podrá endeudarse por encima de los US$14,3 billones actuales.
Por ahora
Estados Unidos limita por ley el monto total de la deuda que su gobierno puede acumular con el fin de pagar sus deudas, y éste sólo puede ser modificado con la aprobación de las dos cámaras del Congreso. Ahora el máximo de endeudamiento es de US$14,3 billones, una cantidad que, de no ser ampliada, sería insuficiente a partir del martes y el país podría verse en una situación en la que no podría pagar a sus acreedores.
En general, la aprobación para elevar el techo de la deuda es un trámite rápido, pero en esta ocasión, los miembros del Tea Party exigieron una serie de recortes radicales, lo que generó el rechazo de la Casa Blanca y del partido Demócrata. La discusión quedó empantanada por varios semanas y Estados Unidos estuvo cerca de generar una crisis económica mundial.
La crisis, sin embargo, ha dejado su huella, ya que la autoridad del presidente Obama y la imagen del Congreso han quedado dañadas y los acreedores han sido testigos de cómo los políticos estadounidenses han llevado a la economía más grande del planeta al borde del abismo.
El acuerdo
El primer recorte será de unos US$900.000 millones. Luego el comité deberá acordar para fines de noviembre un nuevo ajuste de US$1,5 billones, que tendrá que ser aprobado al mes siguiente por el Congreso.
De no haber acuerdo, se aplicará de forma automática un mecanismo por el cual se reducirá el gasto por US$1,2 billones. Un procedimiento que encarna riesgos para ambos sectores pues el sector de defensa -sagrado para los republicanos- se vería afectado.
También podría tocar algunos beneficios sociales a pobres, enfermos y ancianos, algo que los demócratas no querrán que ocurra. Esto da a ambos bandos buenas razones para acordar y evitar un desenlace de recortes draconianos en sectores que consideran cruciales.
Marybel Torres
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@lanotalatina




