“Severina” rinde homenaje al gran Borges
Es Una Nota - El escritor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa buscaba un "antídoto" para su anterior novela, "El material humano", "donde apenas había ficción", y se sumergió de nuevo en el mundo onírico de sus primeras obras para alumbrar una historia de amor y misterio, "Severina", que homenajea a su maestro, el gran Borges.
"Puede leerse como una historia de amor entre un librero y una ladrona de obras literarias pero también como una metáfora del poder redentor de los libros, de los que Severina se convierte en un símbolo", explica Rey Rosa en una entrevista con Efe.
Severina es una enigmática mujer que sustrae ejemplares de una librería despertando la curiosidad del dueño que empezará por seguirla a su pensión, donde vive con su abuelo Otto Blanco, y acabará por dejarlo todo para unirse a una "estirpe" que vive por y para los libros.
Para esta novela de Alfaguara, según Rey Rosa, "no tenía un programa y por eso creo que los personajes dan la impresión de ser cambiantes. Severina y Otto podrían ser unos farsantes porque juegan con las apariencias, son personajes escurridizos que te introducen en un juego de espejos".
"Severina" fue para el escritor "el antídoto al trabajo sórdido de 'Material humano", una novela en forma de diario que nació de la investigación en unos archivos policiales que le descubrieron "el férreo estado policial" que condujo a Guatemala a la guerra civil (1960-1996).
"Fue una incursión en el pasado para explicar la violencia que se desató después en Guatemala, un retrato del brutal control de la ciudadanía por parte de la policía que podía detener a cualquiera por bailar un tango en la calle o por no llevar delantal en un puesto ambulante y obligarle a hacer trabajos forzados".
Rey Rosa salió de esa aventura sediento de sueños y libertad y, por eso, no es de extrañar que este gran admirador de Borges, encontrara en una librería el escenario ideal para situar la trama de su nueva novela.
"Con este libro quería 'cortejar'a mi novia, hacerme un amuleto para nuestra reconciliación. Aunque no se inspira en nuestras vidas sí contiene un mensaje cifrado para ella", revela el autor.
Esta novela corta supone el regreso a sus orígenes, a las historias que encandilaron a Paul Bowles, traductor al inglés de sus tres primeras obras y con el que compartía su pasión por el autor de "El Aleph".
Al escritor estadounidense lo conoció en Tánger (Marruecos), durante un taller de escritura al que Rey Rosa acudió para saber cómo era la vida de un escritor, -"no tenía ningún modelo familiar en el que fijarme y no conocía a ningún autor literario"-, la experiencia le reveló que ser escritor "era lo más parecido a no ser nada y sobrevivir".
"Ya lo decía Bowles- recuerda Rey Rosa-, 'si lo que quieren es ganar dinero escribiendo, están equivocados'".
En Bowles encontró a un amigo, a un maestro y a un padrino de lujo. El autor de "El cielo protector" quedó pronto cautivado por los breves relatos del joven aspirante a escritor y le ofreció traducirlos para una editorial neoyorquina.
"Publiqué antes en inglés que en castellano", señala Rey Rosa, que debe también a Bowles el descubrimiento de la literatura anglosajona del siglo XX, "hasta entonces seguía las recomendaciones de Borges, que era muy clásico".
El antídoto de "Severina" parece haber hecho efecto pues el escritor adelanta que su próxima novela ofrecerá "un cuadro de la realidad actual de Guatemala y del clima de anarquía y corrupción en que vive".




