Marco Robayo y sus historias que cautivan la imaginación de los hispanos

Marco Robayo y sus historias que cautivan la imaginación de los hispanos

El escritor le apuesta con sus novelas y  relatos a un público que puede interactuar con su autor. En La Nota Latina comparte semanalmente su espacio Y como termina la historia en el cual los lectores pueden dar rienda a su imaginación y completar el final según su creatividad. Sus consideraciones sobre los desafíos del oficio de escritor le mantienen centrado en su camino llevado por su pasión por un idioma, el castellano.

Evelyn Navas @EcnaproAsesoria

Marco T. Robayo nació en Bogotá, Colombia, en plena comienzo de la década de 1960. Si hoy se define como escritor de profesión es porque siendo un niño fue cautivado por los libros. Con su curiosidad infantil y una imaginación vívida cayó cautivo por la trama de El Último de los Mohicanos de James Fenimore Cooper. Otro novelista del siglo XIX le confirmaría su pasión, Mark Twain con Las aventuras de Tom Sawyer y Las aventuras de Huckleberry Finn. Había iniciado con obras universales el largo camino de todo aquel que se dedica a narrar la trama de la vida a través de la escritura en el género de la novela e historias cortas.

Y aunque de la biblioteca familiar surgieran más novelas y cuentos interesantes para un niño, el reto le vendría a los 9 años cuando tuvo la oportunidad de escribir un pequeño ensayo, una tarea escolar luego de su período vacacional. “Mientras cursaba tercero elemental, el maestro de español pidió escribir un relato sobre el sitio adónde habíamos viajado. Todos mis compañeros escribieron no más de dos renglones. Yo acabé dos hojas por completo. ¡La sorpresa para todos fue que fui el único que no viajó en esas vacaciones!” y allí Marco Robayo supo que sería escritor por vocación. Completaría sus estudios, seguiría nutriéndose a través de la lectura, apasionado por un idioma, el castellano. Ese fue el primer peldaño de una carrera larga, compleja y ardua en todo sentido porque el mundo literario representa más desafíos que recompensas.

Siendo adolescente incursionó en varios concursos literarios y logró ser considerado sobre su estilo narrativo.”Solo deseaba que la gente conociera mis relatos. No buscaba premios inmediatos, pero si mostrar a todos una lectura fresca que llamara la atención. Afortunadamente, tuve reconocimientos ocupando el primer puesto en dos concursos literarios al final de la década de los setenta”.

laberinto-blanco-grande1A la par inició los estudios superiores de ingeniería mecánica y luego se mudó junto a su familia a la ciudad portuaria de Barranquilla donde permaneció por 8 años, impregnándose de esa cultura tan especial que define a esa parte de Colombia frente al océano Atlántico: la arena, el ambiente pegajoso, sus encantadoras y mágicas noches y sobre todo su gente. Sería en esta ciudad donde escribiría su primera novela El Laberinto Blanco.

Barranquilla le permitió ampliar su percepción cultural y aunque ahora esté radicado en los Estados Unidos, sigue conectado participando en la Revista Enfoque Caribe, en donde publican sus artículos de opinión. Para Marco Robayo la esencia de ser colombiano representa orgullo: “Colombia me aportó un horizonte de conocimientos, en mi país encontré la riqueza literaria de tantos autores conocidos y esto hizo que mi interés por la literatura se volcara por completo, dejando de ser solo un proyecto. Allí se escribieron las líneas iniciales de mi primera obra, ese fue el comienzo de ese afán desaforado por contarle al mundo esas historias, que van viajando en boca de algunos y que llevan consigo una enorme carga de drama, dolor, fortuna y esperanza”.

Escritura creativa, lectura dinámica

Siguiendo una oportunidad laboral hace 15 años, Marco Robayo se radicó en la ciudad de Dallas, Texas, donde logró publicar dos novelas más: Scarlett La esencia del divino deseo y Transmigración El quinto sepulcro. Estados Unidos no pasó desapercibido para su ojo escudriñador y su agudo sentido le permitió captar en ciudades como Miami, Florida y Little Rock, Arkansas, escenarios de interés que rápidamente enmarcaron esas dos novelas. La diversidad cultural de este país le permeó con conocimientos por las costumbres de casi todos los países del planeta y eso se refleja en sus historias.

PORTADA-SCARLETT-copiaSobre su estilo literario Marco Robayo lo define como una mezcla entre nítido y sublime: “Escribo siempre tratando de atrapar al lector con los pensamientos escritos entre líneas, procurando una fácil comprensión con riqueza en la descripción. Scarlett y Transmigración están escritas con uso de variadas figuras literarias sin caer en los excesos. Ese es quizá el aspecto más importante en el que trabajo con dedicación en cada una de mis novelas”.

En La Nota Latina este escritor ofrece periódicamente sus cápsulas narrativas Y cómo termina la historia, breves relatos con los cuales quiere llegar a la audiencia de hispanos-parlantes en Estados Unidos. “En ocasiones las personas se preguntan cuál sería el mejor final para una historia. Y como termina la historia es un compendio de relatos en los que se lleva la historia hasta un punto culminante y se deja el final para que sea el lector quien aporte lo que a su manera de ver puede suceder. Es una forma dinámica de interactuación. He llegado a recibir mensajes a mitad de la noche donde algunos lectores me exigen que les diga qué pasará con determinada historia. Sería interesante recibir los aportes de los lectores de La Nota Latina con referencia a estos relatosme agradaría enormemente saber de sus impresiones”. Su idea es reunir una cierta cantidad de estos relatos para luego con sentido literario darle un fin a cada uno y plasmarlos en un libro. Un interesante proyecto al que se le suma otros.PORTADA-TRANSMIGRACION-copia

Actualmente, Marco Robayo trabaja en otra obra Cómo Ana Frank, la cual lanzará en la próxima Feria Internacional del Libro en Bogotá: “Esta novela me llevó a la ciudad de Ámsterdam donde quise vivir de cerca el entorno que llevó a escribir las memorias de quizá uno de los libros más leídos de la posguerra. Como Ana Frank, narra la historia de una familia que es deportada hacia su país de origen dejando en suelo estadounidense a sus tres pequeños hijos. La historia toma visos dramáticos cuando Oriana Franco, una niña de quince años y sin documentos de este país, se hace cargo de sus pequeños hermanos haciendo que su vida se torne en una pesadilla”.

Como el oficio de escritor no tiene fin, también está desarrollando dos proyectos, Más allá de la Frontera y El Gran Genocidio, los cuales espera culminar para mediados y finales del 2016. Mientras sigue concentrado esperando ver concretar sueños largamente acariciados: “Contar con un best-seller a nivel mundial, tener una de las obras en una pantalla de cine o recibir quizá un reconocimiento por las obras escritas, creo es el sueño de cualquier escritor. Uno de ellos sería un premio muy apreciado por quienes damos lo mejor de nosotros en el mundo literario”.

Los retos y desafíos del escritor hispano

Ser escritor, más allá del acto mismo de escribir, implica conocer a profundidad el mundo editorial. Nada fácil para los escritores ya conocidos, mucho más para los que se inician. Al respecto conversamos con Marco Robayo sobre este tema: “El mayor problema con que nos encontramos los que amamos las letras es lograr que nuestras obras sean leídas en las editoriales para que lleguen finalmente a manos de lectores. Hay obstáculos inmensos en el mercado editorial y conseguir que se abran las puertas es realmente una hazaña. Recuerdo haber tocado este tema con Isabel Allende diez años atrás y ella coincidía en la falta de oportunidades para muchos buenos escritores”.

La tecnología ha implicado avances y las pequeñas editoriales han surgido como una ventana de oportunidad: “En la actualidad el mercado de los libros digitales y de la auto-publicación parece haber abierto una ventana para mucha gente. Es importante avanzar de la mano de la tecnología y del desarrollo de las técnicas modernas para llevar a cabo muchos de nuestros propósitos. Creo que una buena idea sería que alguien dedicara parte de su tiempo a la búsqueda de jóvenes talentos y se diera a la tarea de promocionarlos. En una entrevista hace varios años, mencioné que con seguridad, si buscábamos un poco, encontraríamos una gran cantidad de excelentes escritores esperando su oportunidad. La mayoría de ellos nace con esa vena artística y con una clara inclinación hacia las letras. Solo esperan ese pequeño empujón para salir del anonimato”.

marco-t-robayoMientras el mercado estadounidense se ve pleno de hispanos destacando en diversas áreas, en cuanto a literatura aún falta mucho por hacerse y Marco Robayo reflexiona: “Se escucha a menudo que la población hispana en los Estados Unidos es de cerca de sesenta millones de personas. Somos la minoría más grande en este país y sabemos que este número seguirá creciendo con los años. Una gran alianza entre escritores y poetas a lo largo y ancho de la unión americana nos daría más presencia ingresando agresivamente al mercado estadounidense. Se requieren estrategias a corto, mediano y largo plazo para que esto suceda. Es posible realizarlo, pero se necesita del consenso general, del grano de arena de todos en escena. Si esto se hace, podremos asegurar el ingreso al mercado norteamericano. Por ello es importante realizar congresos, crear asociaciones, hacer foros, incentivar el ambiente literario en los centros latinos, promocionar a nuestros artistas y de ser posible unir en una gran coalición a todos los actores, para que nuestro idioma ocupe el lugar que le corresponde, así crearemos un pasillo de oportunidades para los nuevos poetas y escritores”.

Por eso Marco Robayo reconoce el esfuerzo de entidades como La Nota Latina y la Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos AIPEH para promulgar las letras en español en Estados Unidos: “Tengo la esperanza de que este esfuerzo dé frutos pronto y de que se logren escalar los peldaños que sean necesarios, para dejar sentada la presencia de la comunidad hispana en suelo estadounidense”.

La tarea del público hispano está en respaldar a sus propios creadores: “Así es, leyendo sus obras. Asistiendo a sus eventos. Criticando constructivamente sus creaciones. El público hispano en realidad es de lejos más grande de lo que cualquiera puede esperar. Constantemente recibo visitas y comentarios de personas acerca de mis obras en las redes sociales de veinte países de habla hispana y de dieciocho países más donde se encuentran personas que hablan nuestro idioma. Esa es en realidad nuestra fuerza hispana. Todos somos un idioma, el que se habla oficialmente en más países en el mundo”.

Para los que se inician en este camino, y sobre todo los jóvenes, Marco Robayo les da una recomendación: “No desistir en su empeño. Encontrarán barreras, pero hay que procurar sortearlas. El camino al éxito no es fácil, pero tampoco es imposible. Piensen en todos aquellos autores que de alguna manera labraron su futuro, ellos también debieron luchar por lograr sus sueños y no cedieron en sus intenciones hasta lograr su cometido”.

A sus seguidores en La Nota Latina, Marco Robayo les comenta que sigan leyendo y comentando su sección Y como termina la historia al final de cada una y hasta aportando un final imaginado. También le contactan en redes sociales como Twitter y Facebook bajo @MarcoTRobayo y en su página web Marco Robayo.

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Categorías: Poder Latino

Autor

Evelyn Navas

Periodista venezolana egresada de la Universidad Católica Andrés Bello. Su experiencia se centra en comunicaciones corporativas y manejo estratégico de redes sociales. Actualmente ejerce la dirección de su agencia Ecnapro Asesoría Comunicacional. Ha escrito para diversos medios de comunicación en Venezuela y en el exterior en áreas como gerencia, negocios, música, bienestar y arte. A través de perfiles le gusta indagar en la personalidad de aquel que transforma el mundo con sus acciones y sentimientos. La vida es apasionante y merece ser narrada. Le contactan en @EcnaproAsesoria.