Marie Griffin: “Expolit es una gran responsabilidad que Dios ha puesto en mis manos”

Marie Griffin: “Expolit es una gran responsabilidad que Dios ha puesto en mis manos”

Esta bella y carismática líder hispana, considera que el reto más desafiante ha sido lograr que Expolit, la convención de literatura, música, medios de comunicación y productos cristianos más relevante de Iberoamérica, crezca cada año y que haya podido ajustarse a los cambios de una industria tan versátil.

La Diosidad llevó hace 23 años a Marie Griffin a trabajar en Expolit. Ella tenía solo 18 años, vivía en California, estaba recién casada  y su mamá -una asidua lectora y compradora de  libros de Spanish House Ministries-, compañía bajo la cual está Expolit, le comentó al vendedor que ella deseaba que su hija trabajara para esa organización porque Miami estaba más cerca de Colombia, donde vivía el padre de su nieta Stephanie y su familia. El vendedor le encontró una entrevista con el Director de Ventas de esa época y Marie y su familia se mudaron de inmediato a Miami. Logró un puesto en el departamento de Mercadeo y no imaginaba que, luego de dos años, el presidente de esa organización David Ecklebarger, le ofrecería la dirección que, en un principio, dudó en aceptarla por su juventud.

Así iniciaba Marie una larga y fructífera carrera en una organización en la que nunca se imaginó trabajar. “En realidad no pensé trabajar en Expolit,  ni tampoco se me ocurrió que Dios bendeciría este evento. Cuando comenzó Expolit, nadie pensó que se convertiría en lo que es hoy en día. La idea original era reunir a libreros y distribuidores para mejorar la producción del libro cristiano. En la actualidad, Expolit es la convención de literatura, música, medios de comunicación y productos cristianos más relevante de Iberoamérica”.

–¿Qué significa ser directora de Expolit?

–Siento un gran sentido de responsabilidad, lo cual me obliga a ser muy diligente, buena mayordoma y asegurarme de seguir al pie de la letra la visión y la misión de la organización. Dios y la presidencia de Expolit han confiado en mí.

–¿Cuáles son los retos que impone este cargo? ¿Es un aprendizaje constante?

–Sin duda alguna, el aprendizaje es constante. Los retos son muchos y en diferentes niveles. No obstante, podría decir que lo más desafiante ha sido lograr que Expolit sea cada vez más relevante año tras año, y que nos podamos ajustar a los cambios de una industria versátil. Es más, adaptarte a la economía fluctuante y a una sociedad que no se maneja de la misma manera que hace veinticinco años, es de seguro un inmenso reto.

¿Cuál ha sido el logro más significativo al frente de este trabajo?

–La creación de un «equipo». El trabajo en equipo es primordial para el éxito. He aprendido que no se llega a ningún lugar siendo el «llanero solitario». Al contar con un equipo comprometido, tenemos a nuestra disposición múltiples habilidades y talentos que nos permiten delegar responsabilidades de acuerdo a las fortalezas, tener menos debilidades y ser más eficientes.

–¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

–A decir verdad, ¡lo disfruto todo! Desde la preparación hasta el evento. Aun así, me da una gran satisfacción ver el resultado de los cuatro días del evento. Es maravilloso vivir y disfrutar los frutos de doce meses de arduo trabajo de todo el equipo.

De la mano de Dios

Durante una de sus muchas intervenciones.

De padres colombianos, pero nacida en Nueva York, esta líder hispana considera que la enseñanza más importante que le ha dejado estar en Expolit  es que “Dios respalda nuestro trabajo cuando somos diligentes y hacemos nuestra parte con responsabilidad. Además, que Dios hace las cosas como le place y cuida de lo suyo. En momentos donde parece ser que no hay solución, que la tragedia se avecina y que ya he hecho todo lo humanamente posible, he tenido que bajar los brazos y esperar en Dios  y siempre, siempre, la solución ha llegado en el momento oportuno y ha sido incluso mejor de lo planeado”.

Pero su agradecimiento para Dios, a quien entregó su corazón cuando tenía apenas trece años de edad y leía “Corre! Nicky ¡Corre!” y el conocer a Jesús de una manera íntima y personal le transformó la perspectiva y la manera en que se desenvuelve en cada una de las esferas de la vida. “Definitivamente, mi familia me da muchas satisfacciones. Sin embargo, creo que en cuanto a la vida, mi mayor satisfacción es ver el respaldo de Dios cuando te esfuerzas y eres obediente. Siempre que soy obediente y veo los resultados, digo: «Valió la pena». Algún día, cuando esté delante del Señor, mi gran satisfacción será escucharle decir: «Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor (Mateo 25:23)”.

–¿Cómo es tu relación con Dios?

–Es una relación real. Es una relación de Papá-hija e hija-Papá. A veces, con los altibajos propios de una relación íntima, amorosa, cercana y no siempre perfecta de mi parte, incomoda cuando Él me tiene que llamar la atención. En cambio, es plena y maravillosa.

Marie Griffin con el reconocido autor Gary Champan.

–¿Cuál es el mayor milagro que ha hecho Dios en tu vida?

–Dios ha hecho muchos milagros, pero recuerdo uno en particular. Ya me había divorciado y apenas me ajustaba a mi nueva vida sola. Quienes lo hemos vivido, sabemos lo difícil que es, ya que algunas situaciones parecen ser mucho más trágicas de lo que son en realidad. Una noche de esas tristes y lluviosas en la Florida, mi hijita tenía una fiebre muy alta. Ya había hecho todo lo que decía el médico, como ponerla en la bañadera con agua fría, y nada daba resultado, pues la fiebre no bajaba. No quedaba otra alternativa que llevarla a urgencias por el peligro de una meningitis. Así que dije en voz alta: «Vamos al hospital». Entonces, recuerdo que mi hijita de tan solo cinco años me dijo: «Mami, ¿por qué no oras?». Primero me sentí un poco abochornada, porque es algo que debí haber hecho desde un principio. Luego, con poca fe, procedí a orar por petición de ella… Es más, le dije: «Mami, ¿por qué no oras tú algo rápido para salir luego para el hospital?». La tomé en mi regazo y puse mi mano abierta sobre su pecho. Ella, con su característica gracia e inocencia, le pidió a Dios que la sanara para que no la tuvieran que llevar al hospital. Mientras oraba, yo sentía en mi mano como si la temperatura en el termómetro fuera en «marcha atrás». Sentía en mi mano cómo iba bajando. Yo estaba sorprendida, no porque Dios no pudiera hacer el milagro, sino por el poder de la oración de un niño.

Práctica y solidaria

Práctica y decidida son los rasgos más significativos de su personalidad y la han llevado a aprender a no dejarse llevar por las emociones que, a veces traicionan. “Entiendo muy bien que tengo una responsabilidad, lo cual me obliga a ser acertada, a no perder de vista la meta y a enfocarme en el resultado. Aunque en el corazón titubee, y deba tomar una decisión basada en lo que es mejor para la organización, lo hago”.

Directora de Expolit, presentadora y productora de programas de televisión, escritora, madre de Stephanie, una joven de 23 años de edad y esposa de Marck; Marie logra compaginar tantas responsabilidades siguiendo un horario estricto. “Creo que cuando ponemos nuestras prioridades en orden, Dios se encarga de darte la gracia para lograrlo. De seguro que el reto diario es encontrar un equilibrio justo en mi trabajo, mi esposo, mi familia y mi prójimo. Tiendo a inclinarme a ayudar a otros. Por eso es que, en algún momento, tengo que tomar decisiones que no son necesariamente las que quiero, pero sí las que debo tomar”.

Su trabajo en Expolit, con la comunidad y a favor de la mujer latina le ha valido numerosos reconocimientos  que la han llenado de alegría y de gran sentido de responsabilidad. También, la han hecho más humilde y la han obligado a continuar trabajando sin olvidar que hay mucho por hacer. Por eso para ella el éxito es relativo y tiene un significado especial. “El éxito es lograr llevar a cabo la tarea que Dios te encomienda durante nuestro tiempo aquí en la tierra. Esto incluye tanto la esfera familiar como la profesional. Y para lograr el éxito se deben tener metas y luchar por las mismas. Es importante considerar dos cosas: en primer lugar, lo que considere éxito debe estar en línea con el plan de Dios y no con los logros de otros. En segundo lugar, debe ser realista y equilibrado. Además, el éxito nos lleva al siguiente paso, a fin de lograr nuevos resultados. Por lo tanto, a medida que vamos alcanzando metas, adoptamos otras que nos permitirán experimentar ese sentido de satisfacción”. Marie Griffin es#Poderlatino.

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Categorías: Poder Latino

Autor

Marybel Torres

Marybel Torres nació en la Isla de Margarita, Venezuela, lugar al que le profesa un infinito amor. Es periodista egresada de la Universidad Central de Venezuela. Ganó el Premio Nacional de Periodismo por el trabajo literario desarrollado como editora de la revista institucional Ínsula. Su experiencia laboral se centra en medios audiovisuales, corporativos e impresos. Es autora de dos libros: "Historias de Carnaval" y "Altagracia: Apuntes para su Historia". Le apasiona su profesión, ayudar, aprender algo nuevo todos los días y hacer amigos. Disfruta realizar entrevistas de personalidad porque le permite conocer la vida de las personas y luego narrarlas como un cuento. Es una soñadora empedernida y CEO de lanota-latina.com.