RCTV el talón de Aquiles de Chávez
Marybel Torres
De nuevo las protestas estudiantiles están en las calles de Venezuela. De nuevo, las críticas hacia el gobierno de Hugo Chávez vuelven a ser tema de interés para gobiernos, naciones y organizaciones no gubernamentales. La causa es el cierra por segunda vez de Radio Caracas Televisión, canal emblemático de ese país. La Nota Latina, como es su estilo, recoge esta semana los hechos más resaltantes de esta decisión que se suma al memorial de agravios del gobierno de Hugo Chávez al derecho ciudadano a expresarse e informarse libremente.
RCTV: arbitrariedad y parcialidad
El 27 de mayo de 2010 se cumplirán tres años de la salida del aire de la televisión abierta de RCTV. Este 24 de enero deberá sumarse al memorial de agravios del gobierno de Hugo Chávez al derecho ciudadano a expresarse e informarse libremente: también desapareció de la pantalla de la televisión pagada del país la imagen del canal de Quinta Crespo.
No es un asunto menor en la historia de los tantos desmanes ocurridos en los últimos once años. El gran perdedor en 2007 y ahora en 2010 no es Marcel Granier o su grupo empresarial, obviamente todos estos atropellos han tenido un costo enorme para la empresa y sus trabajadores; pero desde nuestra perspectiva el gran perdedor es el ciudadano venezolano, que sometido a los designios de la voluntad de un hombre pierde paulatinamente sus libertades.
El que el Presidente hable sin parar en sus cadenas de radio y televisión, y que el venezolano común no pueda "saltarse" a los canales por cable hechos en Venezuela, es un sinónimo de libertades coartadas, se le limita su libertad de escoger.
Este es el fondo del asunto, no los artilugios de que RCTV Internacional no quiere apegarse a la ley. La letra de la ley venezolana, por cierto, no dice que el presidente Chávez dedique sus cadenas a actos proselitista de su causa política, y así lo hace.
La popularidad de RCTV en el cable, llevando incluso a empujar el crecimiento de este sector, es una gran derrota para el gobierno. Con la salida de RCTV la sociedad venezolana, y especialmente los sectores más pobres, perdieron una opción informativa y editorial crítica del gobierno, una posibilidad de entretenimiento y, sobre todo, perdieron el control sobre la pantalla de televisión.
La decisión sobre RCTV, que tuvo enormes costos políticos para el gobierno, a nivel interno e internacional, marca un antes y un después en materia de medios, especialmente radioeléctricos.
Si se observa lo ocurrido entre 2007 y 2010, no hay señales de que el gobierno desee bajarle el tono a la confrontación con los medios, y al contrario parece haber comprendido que el camino no es sacar una señal del aire o sacarla sin anuncios previos de cierre y apelando a la nocturnidad.
Así fue en el caso de las radios en julio y así ocurrió ahora el domingo pasado. El camino hacia la hegemonía delineada por el ministro Andrés Izarra parece explorar otros senderos. Posiblemente Globovisión simbolice en este período el nuevo esquema: se trata de una guerra de baja intensidad, con acciones judiciales, tributarias, vociferantes amenazas y negación de acceso a las fuentes oficiales.
Cuando se conjugan todos estos elementos, el resultado es que si bien ha el canal de noticias sigue en el aire, ha sido pagando un alto costo para ejercer la crítica pública. Ejercer esta crítica pública, que es una parte sustantiva de la libertad de expresión y por tanto de la democracia, provoca disgusto en las autoridades.
El cese de RCTV en la televisión abierta y su exitosa incursión en el cable, junto al desastre político-comunicacional que ha representado TVES, deja al desnudo la incapacidad que tiene el Gobierno venezolano para llevar adelante una propuesta televisiva que se conecte con las mayorías. Es una notable paradoja para una administración que pone un énfasis evidente en lo mediático, y que dice enarbolar las banderas populares.
El gobierno de Hugo Chávez se ha llenado de medios, especialmente televisivos. ¿Cuál es el resultado efectivo de este proceso? Hay menos diversidad, menos pluralidad, pero no ha significado mayores niveles de audiencia, ni siquiera entre aquellos venezolanos que comparten el proyecto político bolivariano.
La decisión que sacó nuevamente de la pantalla a RCTV debe verse en el marco de una estrategia mayor para consolidar la hegemonía y control gubernamental, que si bien no logra niveles de audiencia importantes, sí representa pérdidas concretas para la pluralidad, para la diversidad de opciones informativas en la Venezuela actual. A todas luces, es un retroceso democrático lo que se vive en la pantalla.
Finalmente, el caso de RCTV debe llamarnos la atención en otro aspecto, también menguante en la vida democrática venezolana. Es un principio universalmente aceptado, la necesidad de que haya una justicia independiente para que se garantice la igualdad y se eviten los abusos de quienes ejercen el poder.
El proceso legal de 2007 que introdujo RCTV dejó serias dudas sobre nuestro sistema de justicia. Los distintos recursos que presentó la planta se respondieron, en muchas ocasiones, de forma extemporánea por los tribunales, incluyendo el Tribunal Supremo de Justicia.
Muchos ni siquiera fueron atendidos. También, ahora, con decisiones que sacan de la pantalla una señal un sábado a medianoche, durante un fin de semana, se busca evitar que los afectados apelen a la justicia, que de pronunciarse lo hará tarde, cuando ya el daño está hecho.
Sin ir muy lejos, desde el 27 de mayo de 2007 los equipos de RCTV están en una suerte de préstamo forzoso, sin mecanismos legales para lograr su devolución o bien alcanzar una compensación económica por el uso que la señal de TVES hace de los mismos. Una muy clara señal de cómo funciona la justicia en Venezuela
EEUU y otros países critican
Estados Unidos, Colombia, Perú, Panamá y Canadá fustigaron ante la OEA al gobierno de Venezuela por la suspensión de varios canales, entre ellos RCTV Internacional, lo que consideraron un ataque a la libertad de expresión.
"Canadá urge al gobierno de Venezuela a tomar medidas para restaurar todos los canales de televisión", indicó el representante de Ottawa en la Organización de Estados Americanos (OEA), Graeme Clark, durante una reunión del Consejo Permanente en Washington, reseñó AFP.
La suspensión el domingo de los seis canales que se transmiten por cable demuestra que hay una "tendencia a restringir la libertad de expresión", dijo Clark.
"Las limitaciones de cualquier forma a la libertad de expresión son un tipo de ataque a la propia democracia", indicó la representante de Estados Unidos, Carmen Lomellin.
Washington ya había manifestado su preocupación por la suspensión de los canales, que el gobierno de Chávez asegura que podrán volver a transmitir una vez cumplan con las normas.
"Sin libertad de expresión y prensa no hay democracia", dijo por su parte el representante de Colombia, Luis Alfonso Hoyos.
Hoyos estimó que "aunque haya excesos de la prensa por el bien de la democracia se mantiene la absoluta libertad de expresión".
Panamá manifestó de igual forma la preocupación de su país por los hechos en Venezuela, mientras que Perú afirmó que estos reclaman "la seria atención de nuestra organización", según dijo su representante, Orlando Velorio.
Francia espera
Francia espera que Venezuela dé marcha atrás "rápidamente" en la decisión del Gobierno de cerrar seis canales de televisión por cable, entre ellos Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI), señaló hoy un portavoz del Ministerio de Exteriores galo.
"El pluralismo informativo constituye uno de los elementos constitutivos de la libertad de prensa, que es esencial en el buen funcionamiento de un régimen democrático", aseguró la fuente diplomática francesa.
Asimismo, Francia ha emplazado al Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, a que ajuste sus compromisos internacionales en el ámbito de las libertades fundamentales y de los derechos del hombre, agregó la misma fuente.
El IPI Critica
El Instituto Internacional de la Prensa (IPI) criticó en Viena la "opresión de los medios de comunicación libres" en Venezuela por el corte de las emisiones del canal privado Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI).
"La decisión del sábado de ordenar detener la transmisión se ajusta a un patrón de opresión de los medios de comunicación libres en Venezuela que da muestras de acabar", criticó el director del IPI, David Dadge, en un comunicado difundido en Viena.
La señal de RCTVI, crítica con el Gobierno, fue suspendida temporalmente el pasado sábado de la programación por incumplir la legislación venezolana en materia audiovisual, afirmó la versión oficial.
Según los reglamentos de emisión, las estaciones de televisión deben emitir los discursos del presidente de venezolano, Hugo Chávez, "que pueden durar horas", dijo el IPI.
RCTVI es la continuadora de Radio Caracas Televisión (RCTV), canal que se vio obligado a apagar su señal en abierto en 2007 al no serle renovada la concesión estatal por el Gobierno venezolano, lo que generó entonces también críticas del IPI, que agrupa a periodistas y propietarios de medios de comunicación de 120 países.
El instituto aseguró que durante una misión para analizar la libertad de prensa el pasado noviembre en el país pudo "advertir con preocupación el deterioro continuado de la libertad de prensa en Venezuela debido a un ambiente de intimidación y hostilidad hacia los periodistas y los medios".
El IPI recordó que una de las integrantes de la misión, la periodista rusa Galina Sidorova, directora de la revista mensual de investigación "Soversheno Secretno", solicitó al Gobierno venezolano que detuviese "el uso de medidas legales y administrativas en su evidente intención de silenciar la información crítica".
"El acceso a la información es esencial para cualquier democracia que funcione y el IPI insta al Gobierno de Venezuela a que garantice a los miembros de todos los medios el acceso de forma libre y en condiciones de igualdad a la información oficial", indicó Sidorova
SIP condena cierre de RCTV
La Sociedad Interamericana de Prensa expresó su enérgica condena por el cierre de RCTV Internacional y otros canales de cable en Venezuela, y criticó "la intolerancia del gobierno de Chávez" a la libertad de prensa y al derecho de sus ciudadanos a decidir a través de qué medios desean estar informados.
El presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, expresó que desde hace años el gobierno "está excusándose en leyes intolerantes y anti libertad de prensa, para cerrar medios de comunicación y limitar líneas editoriales críticas e independientes".
Indicó que esto representa "una situación en contra de la democracia y la libertad de todo individuo de recibir y diseminar informaciones libremente. Estamos frente a conductas que solo se pueden percibir como castigo en contra del derecho a la expresión libre y al derecho del público a la información".
La decisión de Conatel se ampararía en la Norma Técnica sobre los Servicios de Producción Nacional Audiovisual del 22 de diciembre de 2009, que establece una nueva calificación de medios internacionales y nacionales, entre los canales que se transmiten por televisión de paga. Tanto RCTV Internacional como las demás televisoras fueron catalogadas como medios nacionales que los obliga a regirse por la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, regulando el contenido de su programación y de sus pausas comerciales.
RCTV Internacional presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Supremo de Justicia contra la medida gubernamental que lo cataloga como productor nacional audiovisual. De acuerdo al comunicado del canal, RCTV Internacional es el líder en televisión por suscripción con una penetración de 63 por ciento.
Comité de Protección de Periodista
El Comité para la Protección de los Periodistas, con sede en Nueva York, instó a las autoridades venezolanas a permitir que las emisoras excluidas de la programación por cable en ese país reanuden "de inmediato" sus transmisiones.
Carlos Lauría, coordinador del programa de las Américas del CPJ (por sus siglas en inglés), indicó en un comunicado de prensa que la decisión refleja un clima creciente de censura gubernamental.
"Sacar de la programación a un canal de televisión que se distribuye por cable y satélite porque elige no transmitir cada palabra proferida por un político sería risible, de no tratarse de Venezuela", afirmó. "La acción contra el canal por cable RCTV, uno de los más conocidos, es una señal alarmante de la censura progresiva que ha impuesto el presidente Hugo Chávez. Las autoridades deben restablecer todas las emisoras al servicio televisivo de suscripción pago de inmediato", agregó Lauría.
Referencias: Talcual. El Universal, El Nacional
Granier y Cisneros
Granier ha hecho lo que muy pocos empresarios se han atrevido a hacer.
En estos tiempos de política de masas y de colectivismo, también los individuos terminan por encarnar arquetipos. Así, en la imaginación colectiva de gran parte de la población venezolana, Marcel Granier y Gustavo Cisneros han dejado de ser personas para convertirse en símbolos de la integridad o de la degradación del país. Como Dorian Gray en la novela de Oscar Wilde o Hendrik Hoefgen en la película Mefisto de István Szabó, Cisneros se ha transformado, en nuestra imaginación política, en la personificación de un motivo típico de la literatura, la mitología y el folclor que representa la venta del alma al diablo. Con el estigma de la reunión con Jimmy Carter y Hugo Chávez en la que se sacrificó el país para salvar a Venevisión, Cisneros no hace sino representar a todos los individuos que han permitido la consolidación del totalitarismo a cambio del beneficio y lucro personal, a los empresarios que han bajado la cabeza y han vendido sus principios e integridad para mantener sus empresas y enriquecerse un día más. Es la imagen de la Venezuela de la decadencia, del fracaso de las élites que no asumieron su responsabilidad nacional y cedieron espacio por miedo, por acomodo, por el deseo de continuar participando en el reparto clientelar de la renta petrolera.
Marcel Granier, por el contrario, pareciera ser un personaje de la estirpe de John Galt y Hank Rearden, los protagonistas de novela La Rebelión de Atlas de Ayn Rand, arquetipos de la fuerza creativa y de la libertad individual que no se someten al poder. Para los Felicitadores y los Cerebritos de la Fiesta del Chivo, Granier ha cometido un suicidio empresarial, se ha inmolado innecesariamente por rigidez y tozudez. Granier, sin embargo, ha hecho lo que muy pocos empresarios se han atrevido a hacer: sacrificar sus propiedades para convertirse en símbolo de la resistencia y la integridad. Como en Globovisión y en tantos otros refugios venezolanos, la imagen del hombre que pierde lo suyo por fidelidad a su país da cuenta del potencial que aún nos queda para ganar la libertad.
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