User Rating: / 0
PoorBest 

¡Prost, Múnich!

 

munich1Viajar Es Una Nota - Monika y Ernst se sientan en una larga mesa de la Hofbräuhaus, probablemente la cervecería más célebre del mundo. Disfrutan el ambiente, piden dos litros de cerveza tipo weisen y brindan con dos personas desconocidas, que recién se incorporan al mismo mesón. Un brindis, dos, tres, cuatro... al quinto trago ya se les han sumado otros seis más.

Gritan ¡Prost! -que significa salud- y cantan juntos el himno de la cerveza que una banda local entona cada cierto tiempo. En medio de la celebración, comparten la fascinación de estar en una cervecería que abrió sus puertas en 1589 y que ha presenciado eventos históricos como los discursos que ofrecía Adolf Hitler y las manifestaciones nazistas que allí se gestaron. Después de horas de animadas conversaciones, hablan de la ciudad y concluyen que Múnich es así: cerveza e historia. Pero también es arte y diversión, tradición y modernidad, vanguardia e innovación. Después de esa visión general de la capital de Baviera, cualquiera queda enamorado de ella.

 

 

Son las 2:00 de la mañana y es hora de partir. Al día siguiente, se necesitan las pilas cargadas para entender el amplio mapa del metro de la capital de Baviera y encontrar la línea directa que conduce a la Marienplatz, una vibrante plaza compuesta por antiguos monumentos de importante valor histórico. Arquitectura solemne. El más emblemático de los edificios de la Marienplatz es el Nuevo Ayuntamiento. Su interior guarda uno de los principales atractivos de la urbe: el carillón. Cada día, el corazón de la urbe se paraliza a las 11:00 am y a las 5:00 pm cuando 32 figuras de cobre, danzan al son de 43 campanas. Apenas suena la última de ellas, la bulliciosa plaza reanuda su ritmo eufórico. También lo hacen Monika y Ernst que, mientras se reincorporan al compás de la metrópoli, observan las dos cúpulas de la Catedral, el edificio más alto del lugar. Sus torres se aprecian prácticamente desde cualquier sitio. En uno de los extremos de la Marienplatz, está el antiquísimo templo parroquial Alter Peter, donde se establecieron los monjes que dieron con el tiempo el nombre a la metrópoli: Mónaco de Baviera, más conocida como Múnich. Hay que respirar profundo para subir los empinados escalones que conducen a una vista panorámica, donde se comprueba la armoniosa proporción de formas y alturas que caracterizan a la ciudad.

 

munich2Bocados germanos

Al bajar de la torre el hambre ataca. El momento es perfecto porque muy cerca está el Virktualienmarkt, un mercado tradicional, agitado y lleno de color. En medio de un sinfín de opciones de altísima calidad, Monika y Ernst prueban salchichas con curry, quesos variados, vegetales agrios y dulces típicos rellenos de crema batida. Para relajarse un poco, intentan repetir la experiencia de la noche anterior. Esta vez al aire libre y a plena luz del día, en un Biergarten o jardín de la cerveza. Se trata de mesones repartidos en diversas zonas, donde alemanes y turistas comparten asientos, hacen picnic y brindan con su bebida característica. Ahora Monika y Ernest chocan sus cervezas tipo helles con unos italianos que les preguntan si ya fueron a la moderna sede central de la BMW.

 

Maniobras de futuro

Con la emoción típica de quien visita el lugar donde fabrican el carro de sus sueños, Ernst llega a la central del grupo BMW. Monika, que no estaba muy entusiasmada con el paseo, queda completamente fascinada por el carácter innovador y visionario del sitio que comprende la principal planta de fabricación, el museo y el mundo de la exclusiva casa automotriz. La experiencia es completamente interactiva. Comienzan viendo las turbinas de avión que fueron los primeros productos de la marca, luego los moldes con los que hacen los vehículos, pasan a los motores y piezas de alta tecnología, y terminan contemplando todos los modelos de carros y motocicletas que la fábrica ha puesto en el mercado, incluido un pequeñísimo BMW Isetta de 1955. Luego de horas invertidas en ese mundo de alta tecnología, la pareja cruza una enorme pasarela que conduce del BMW Welt a otro ícono de la innovación: el Olympiapark. Se trata de un área de 3 kilómetros cuadrados, en la que se usaron escombros de la guerra para construir colinas artificiales y crear todas las instalaciones lúdico-deportivas necesarias para los Juegos Olímpicos de 1972. Casi 40 años después de su construcción el complejo deportivo en la vanguardia de la ingeniería. Al final del día, Monika y Ernst prácticamente son un par de alemanes más. Brindan con una cerveza tipo dunkel y, casi chupándose los dedos al saborear el plato típico schweinebraten -un asado de cerdo, con chucrut-, concluyen que con la gastronomía, el arte y la tecnología esta urbe bávara es un deleite para los sentidos.

 

Por Ma. Fernanda Pérez Rincones

 

Comenta el articulo


Security code
Refresh

directorio


lanotanominada

StreamPeriodismoLaNotaLatinabanner

Estado del Tiempo

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

www.caochocolates.com

pamarillas