Bariloche…
Viajar es Una Nota - El Paraíso parece que está en la Tierra, al menos esa es la impresión que queda después de ver el álbum de fotos de Alberto Pablo Holgado, dueño de Charming Luxury Lodge & Private Spa, propiedad ubicada a la orilla de una de las playas del lago Nahuel Huapi, en Bariloche.
Holgado, amante de la naturaleza y del turismo, se afanó en buscar un espacio singular, donde la belleza del paisaje atrapara al visitante y las comodidades del albergue lo obligaran a regresar más de una vez. Así nació Charming, ubicado a siete kilómetros de San Carlos de Bariloche, rodeado de un bosque de cipreses y con el lago al frente, pues las construcciones se alzan en la cima de un acantilado.
Uno de los afanes de la gente de este lugar paradisíaco de Argentina es hacer de Bariloche destino para todo el año. Por eso, hoy día el programa de actividades va mucho más allá de la nieve. Deportes al aire libre, actividades que generan adrenalina como escalar o simplemente aprovechar el sol para dar relajantes caminatas forman parte de la oferta turística. Bariloche en verano regala días cálidos y soleados, en otoño obsequia su carta de colores, materializada en las hojas de los árboles que van del rojo bermellón al amarillo oro. En invierno invita a leer un buen libro cerca de la chimenea, admirar la nieve desde la ventana o disfrutarla esquiando. Hay dos horas que resultan espectaculares: el amanecer, que obliga a despertarse temprano, y el atardecer, tiempo de contemplación y tranquilidad.
Bariloche es dueño de varias leyendas. Una de ellas afirma que en sus parajes se inspiró Walt Disney para realizar su exitosa película, Bambi. En 1872 las autoridades argentinas se adentraron en estos bellos parajes ocupados por los indígenas locales. A finales del siglo XIX se inició la construcción de los primeros asentamientos de los hombres blancos en la región. El lago de Nahuel Huapi, según los nativos, alberga una inmensa serpiente acuática que de vez en cuando saca su enorme cabeza del agua.
Hoy Bariloche recibe visitantes de todo el mundo, por eso la principal actividad es la turística. Charming forma parte de ese negocio y se esmera en marcar diferencias. Sus edificaciones están inspiradas en la arquitectura alpina. La piedra y la madera son los principales materiales utilizados en la construcción de sus cabañas, donde el bienestar de los huéspedes es siempre su objetivo principal.
Entre los placeres privados se cultivan lo gastronómico y lo corporal. Para satisfacer el paladar está el restaurante, cuyos ventanales regala vistas inimaginables durante los 12 meses del año. En la cocina abundan los platos de carnes silvestres, pastas y un menú de postres que doblega cualquier voluntad. La trucha es la reina de los pescados. En materia de vinos, posee una selección amplia de etiquetas proveniente de las diversas bodegas sureñas, siendo las argentinas protagonistas.
Cuando se visita San Carlos de Bariloche, el viajero puede recorrer tiendas pequeñas donde encontrará coloridos tejidos artesanales y confituras elaboradas con frutas autóctonas.
Alberto Holgado habla con satisfacción de los cuidados que recibe el cuerpo en el spa, que se disfruta en la intimidad de las cabañas donde se mezcla la aromaterapia con el color, pues éste indica el tipo de estimulaciones: si es para dormir el baño se tiñe de azul, si es estimulante prevalece el rojo. El spa también ofrece masajes antiestrés, tratamiento Reiki y reflexología holística. Mayte Navarro




