User Rating: / 0
PoorBest 

El arcoiris de China

Estoy segura de que el próximo paso será la apertura hacia las libertades individuales

 

Siempre estuve segura de que cuando fuera a China mi viaje estaría lleno de sorpresas. Lo que no imaginé es que fueran tantas sorpresas agradables. A pesar de lo que había leído y me había informado, caigo en el lugar común de afirmar que la realidad supera a la ficción. En este caso, a la imaginación.

 

Un amigo me pidió que le dijera cuáles habían sido las dos cosas que más me habían gustado. Sobre la primera no tengo dudas: me encantó la gente. Los chinos son extremadamente simpáticos, amables y toman de buen grado cualquier intento que uno haga -por rudimentario que éste sea- para comunicarse en su idioma. Todos quieren ayudar, hasta aquéllos a quienes uno no les pregunta.

 

Los chinos no disimulan. Tal vez sea una de las grandes diferencias con los occidentales. Se le quedan viendo a uno -son extremadamente curiosos- preguntan, señalan... y sonríen. Me encantó que siempre sonríen... un pueblo que sonríe es porque tiene esperanzas.

 

Los encontré algo infantiles en sus gustos de adulto y se lo achaqué a que quizás su niñez es tan exigente -competitivos en grado máximo- que de adultos buscan lo que no vivieron. Fue como constatar la teoría de que etapa que se salta en la vida, se regresa a vivirla.

 

Los chinos son súper trabajadores y esa capacidad asombrosa de trabajo está dando los resultados que conocemos. Y es que a pesar de que se defina como república comunista, las políticas económicas no lo son. Hay un capitalismo avasallante reflejado en una clase media creciente y una disminución de la pobreza que demuestran cuán equivocado estaba Mao Tse-Tung. Por cierto, a Mao nadie lo nombra, a pesar de que está en todos los billetes.

 

Los chinos han mantenido intactas sus tradiciones, lo que no impide que se muestren encantados con el mundo occidental. De eso se trata la verdadera globalización. Eso es intercambio cultural. Estoy segura de que el próximo paso será la apertura hacia las libertades individuales, no podrá ser de otro modo. El que ya exista Internet aunque haya aplicaciones todavía prohibidas, indica hacia dónde van.

 

Por cierto, uno puede salir solo a la hora que sea sin correr el más mínimo riesgo... qué envidia... En un próximo artículo escribiré sobre la segunda, tercera, cuarta... cosas que me encantaron de la China. Son muchas... como un arcoiris.

 

Carolina Jaimes Branger

@cjaimesb

 

directorio


lanotanominada

StreamPeriodismoLaNotaLatinabanner

Estado del Tiempo

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

www.caochocolates.com

pamarillas

Suscribete a la Nota