¡Sea varón!
Maruja Tarre
Toda prudencia tiende a desaparecer con Chávez
La diplomacia se caracterizó durante siglos por el uso de un lenguaje sutil, con tantos matices que a veces costaba trabajo interpretarlo. Se hablaba de "excusas diplomáticas", cuando se usaban convenciones lingüísticas para evitar llamar las cosas por su nombre.
En otras épocas se usó el francés, idioma refinado que aborrece los excesos. El diplomático, en la imaginación popular era un caballero elegante, de frac y condecoraciones.
La diplomacia acartonada se ha superado con la modernización de las comunicaciones, el afán viajero de los jefes de Estado y las noticias en tiempo real. Sin embargo, en el mundo diplomático se sigue conservando cierto decoro indispensable entre gente educada y conducente a facilitar las buenas relaciones entre los gobernantes. Pero toda prudencia tiende a desaparecer con Chávez.
Nuestro inefable caudillo sorprendió al mundo con sus referencias diabólicas en la Organización de Naciones Unidas (ONU), deleita a sus fans con canciones desafinadas y profiere insultos hirientes en contra de otros mandatarios.
Su peculiar estilo ha logrado sacar de quicio a los más excelsos representantes del protocolo tradicional. El Rey de España, en un arrebato que no fue reproducido por Hola, le gritó exasperado: "¿Por qué no te callas?". Más recientemente Uribe le asestó un golpe bajo cuando, frente a una estupefacta audiencia, le dijo simplemente: "Sea varón".
Ante tales exclamaciones, muchos venezolanos nos estamos preguntando si ahora los acartonados y demasiado prudentes somos ahora nosotros, pues hace tiempo le hemos debido hacer esas preguntas, como principales víctimas de sus arrebatos.
maru1789@yahoo.com