Tejiendo un mundo con hilo blanco, un poema de Eduardo Escalante

 

En un mundo frágil, repleto de imágenes hedonistas no conducentes a la esencia del sentido, una pausa es necesaria.

 

 

Tejiendo un mundo con hilo blanco

 

Me dijo:

La semilla contiene

todas las variaciones del universo

 

no abandones la jornada dura

aleja los milagros

 

nos arrastramos por los ojos

y cavas tu propio agujero,

con una cuchara lo acomodas

y le das luz

 

alguien inventó la niebla y los enjambres,

necesitas descanso

 

escúrrete suave

como el sentimiento a través del agua

superarás la confusión del aire,

mira hacia atrás

 

ser partiendo de la nada

como escarvando la tierra

descubriendo los secretos de las hablas,

las madiciones de muchos nombre sagrados

 

brevemente …

 

a veces hay que sufrir un poco más

(todos hemos vivido en esta casa)

 

en el camino, este profeta, este gurú, este virtuoso,

esta carne, esta sopa, este enigma,

esta maquinaria, noche y día

hilvanando sueños

 

en algún punto cae una estrella

se puede terminar el aliento

puede ser el tuyo o el mío

 

no dejes en el camino

 

lo frondoso y verde.

Eduardo Escalante
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