“Cuéntale tu Cuento a La Nota Latina” preserva la cultura hispana en Estados Unidos

“Cuéntale tu Cuento a La Nota Latina” preserva la cultura hispana en Estados Unidos

Los ganadores de la IV edición de nuestro concurso coincidieron en afirmar que Cuéntale tu Cuento a La Nota Latina, además de preservar la cultura hispana y dejarla como legado a las futuras generaciones, rescata la memoria que traemos como inmigrantes de nuestros países, resguarda el español  y reconoce el trabajo de autores hispanos.

Luis Rudy Xalin Balán, ganador del primer premio por su cuento “En peligro de extinción”:

“Dentro de la jaula de mi cerebro está preso un pájaro azul que quiere su libertad”, una hermosa metáfora que usó  Rubén Darío para referirse a la necesidad de escribir. Y muchos tienen la misma pasión, igual que yo, de plasmar con letras los sentimientos, las ideas y recuerdos que guardamos en el álbum del alma. Después de llenar las páginas en blanco, sentimos la necesidad que alguien lea nuestras obras; todos necesitamos de los lectores.  Unos tienen la oportunidad de publicar su escritos en libros; otros, nunca ven sus creaciones publicadas.  El Concurso Cuéntale tu cuento a la Nota Latina, no sólo es necesaria sino que es  importante porque es una oportunidad para dar a conocer la cultura latina en un país donde impera el inglés y la pérdida de identidad es  visible en todos sus sectores. Poder plasmar en los cuentos las costumbres, tradiciones, creencias, comidas, léxico coloquial ayuda a que las próximas generaciones recuerden sus raíces.  En Latinoamérica existen muchas historias que todavía no han sido escritas y solamente al calor del fuego, y en familia, son narradas. Pero, esta costumbre está desapareciendo, está siendo desplazado por la tecnología y el materialismo. Gracias a Marybel Torres por pensar en realizar un concurso para salvar del olvido parte del tesoro oral que nos dejaron los abuelos y padres. Personalmente, yo participo en los certámenes literarios tengan o no premios, para contarles a los lectores parte de la cultura guatemalteca, la riqueza lingüística, la flora y fauna de nuestras tierras. Tener la oportunidad de participar estimula la creación y ganar es un aliciente que motiva a seguir escribiendo y perpetuar la creatividad, que es un ingrediente esencial en el arte de la escritura. El concurso es una oportunidad para que el autor vea publicado sus cuentos que con tanto esmero ha creado, ya que tiene como algo distintivo la publicación de una antología. Considero, que el mejor premio es la publicación del libro porque es una manera de llegar a miles de lectores sedientos o hambrientos de leer algo propio de sus países de origen. Recordar un concepto coloquial o un lugar, quizá ya olvidado. Saborear el recuerdo de una comida. Y tantas remembranzas vividas en la niñez con sus abuelos, no tiene precio. Incluir el tema del medio ambiente es acertado, abre a un mundo de diferentes posibilidades para dar a conocer la geografía de nuestro terruño querido. Abrir a nueva categoría “cuenta sin cuenta” demuestra que Marybel es una mujer con pensamiento futurista, no se conforma y quiere incluir a otro sector de la población para que nadie se quede atrás y demostrar que los hispanos queremos hacer de este país, una gran nación”.

 

Fernando Salmerón De la Rosa, ganador del segundo premio por su cuento “La Jornada de Tadeo Cruz”:

“En lo comunitario, creo que el trabajo que ustedes realizan es extraordinario y tiene una tremenda importancia, no solo para preservar la cultura latina, sino para extenderla y poder dejarla como legado a las generaciones que vienen después. Para nadie es un secreto la comodidad y facilidad con que nuestros hijos se adaptan a una cultura facilista y plana como la norteamericana. Preservar nuestros valores y tradiciones solo se puede lograr a través de medios como La Nota Latina, que logra llegar a jóvenes y mayores manteniendo nuestra identidad y nuestro sabor latinoamericano a través de múltiples frentes. Creo que este concurso, con lo valioso que es, solo es uno de ellos. En lo personal, me ha servido para reafirmar que esto de escribir ya no es un pasatiempo, sino una pasión, y que tengo ciertas condiciones que me permitirán llegar a más gente. Creo que el objetivo de todo escritor es primariamente, que lo lean. Yo no me he atrevido a hacerlo en serio, por falta de orientación, conocimiento o autoestima, o cualquier otra razón que una persona pueda tener para no publicar, pero el haber sido finalista tres veces y haber obtenido el segundo premio en esta edición tiene un valor inmenso para mí. Después de todo, mi familia y amigos tienen razón y yo no. Puedo escribir y parece que medianamente bien. Siendo algo tímido y reservado en estos asuntos, la sencillez y candor del concurso me resultaron muy atrayentes e hicieron fácil mi participación. Se veía en las notas y en las páginas web un aire de camaradería y amistad muy atractivo y amistoso. Si no fuera por este concurso, simplemente me hubiera pasado lo que estimo le pasa a muchos: hubiera dejado pasar una oportunidad de realizar un sueño y quién sabe, dejar de ayudar o alegrar a alguien que necesitaba leer algo como lo que escribo”.

 

Maria del Pilar Clemente BrionesMaría del Pilar Clemente Briones, ganadora del tercer lugar por su cuento  “El caballo que sabía rezar”:

“Pienso que La Nota Latina y su convocatoria cumple dos objetivos importantes: Unir a los latinoamericanos en los Estados Unidos y rescatar la memoria que cada uno trae desde el país de origen. Aunque todos somos hispánicos, existe una gran riqueza cultural, viejas historias, leyendas y recuerdos que pueden ayudar a nuestros descendientes a conocer un aspecto emotivo e histórico del mundo que dejamos atrás. Eso fue lo que más me atrajo de este concurso, ya que me permitió regresar a olvidadas experiencias vividas en Chile, mi país natal. La tradición del Cuasimodo, en la que se inspira mi cuento, es el fruto de dicho viaje interior. Gracias a quienes organizaron este evento he podido difundir una pincelada de lo que es mi país”.

 

Odalys Interian Guerra, ganadora del cuarto lugar por su cuento “Hoy es siempre todavía”:

“Lo que me motivo enviar mi obra a este concurso, es precisamente la importancia que tiene al reconocer el trabajo de los autores latinos, esa necesidad nuestra de dejar constancia  de nuestra identidad, de nuestro arte, para mantener viva la memoria,  nuestras tradiciones y cultura.  Va más allá del premio que podamos recibir, (y creo es lo menos importante).  La significación que encierra este concurso y lo que lo hace singular, me atrevería asegurar que es uno de los principales concursos de este país que intenta perpetuar nuestra herencia hispana, defender el español, (nuestro idioma, nuestra raza, nuestra gente), y nos alegra saber que no estamos solos, y que juntos podemos hacer mucho, contagiar esa consciencia de unidad y cooperación altruista que tiene el colectivo de La Nota Latina. Todo su empeño por apoyarnos, nos convencen además de que hay mucho que escribir, y mucho que contar. Sobre todo en estos tiempos turbulentos que vivimos, en medio de tanto sufrimientos y desastres, necesitamos precisamente que alguien nos recuerde la importancia de la familia, de estar unidos, de la solidaridad. Defender la espiritualidad y traspasar nuestra cultura a las nuevas generaciones debe ser la meta. La importancia de la figura de los abuelos que son el mejor legado para conectarnos con el pasado y nuestras tradiciones, en una sociedad donde mueren solos y  olvidados, o donde son abandonados. Agradecemos a este concurso ese esfuerzo para llevar donde quiera que estemos nuestras raíces y crear consciencia en la lucha por defender el medio ambiente. Tenemos mucho que agradecer a La Nota Latina y a sus organizadores, esa fuerza y empuje que es Marybel, y esa motivación que logra y se ve claramente en los resultados de este concurso. Sobre todo la materialización de este esfuerzo es el libro que quedará como constancia de que valió la pena participar y que nuestras historias quedarán escritas, y no se las llevará el viento del olvido”.

Noel D Morgado-Santos, ganador del quinto premio por su cuento “Entre la cabra y las costumbres de Rosa”:

“Encuentro que todo artista tiene un compromiso universal de comunicar ideas con un mensaje positivo. Mi meta como autor es compartir ese mensaje positivo que pueda manifestarse en la vida del lector. Tan pronto leí el propósito de su concurso me senté a escribir lo que a diario experimento y llena de pasión mi vida. De inmediato pensé en mis estudiantes y en lo que como maestro comparto con ellos en mi salón de clases. Además de enseñar las asignaturas diarias, mi énfasis como maestro es brindarle a mis estudiantes y a sus familias las costumbres y tradiciones que nosotros llevamos dentro gracias a la educación de nuestros padres y a la base de la humildad que se aprende en los pueblitos de nuestros países. En mi salón de clases mis estudiantes promueven el valor del respeto, los niños le abren la puerta a las niñas, les enseño la costumbre de pedirles la bendición a sus padres y ha habido veces en las que me la piden a mí. Mis estudiantes escuchan mis anécdotas de cuando yo era niño y de cómo mis padres se forjaron para criarme como una persona digna, íntegra y humilde. Entre las matemáticas les enseño canciones que aprendí en mi país y entre las ciencias comparto con ellos muchas anécdotas de mi abuela que hoy en día ni la ciencia puede descifrar.  Por lo tanto, ésto fue lo que me motivó a concursar enviando mi cuento corto. Quería compartir con otros la pasión que llevo cuando enseño a mis estudiantes acerca de las costumbres y tradiciones que me edificaron en el ser humano que soy hoy. Mis estudiantes son de Venezuela, Estados Unidos de América, Puerto Rico, El Salvador y hasta de España. Por lo tanto, yo también estoy aprendiendo acerca de sus culturas, costumbres y tradiciones.  Además es algo que actualmente realizo cuando me invitan a las escuelas a leer el libro que publiqué el año pasado titulado “La Flor del Día de los Tres Reyes Magos”. Me presento ante un salón de clase entre estudiantes de habla hispana y comparto con ellos la pasión del transmitir valores genuinos y positivos de nuestros países que nos identifican como buenos seres humanos. Le doy las gracias a este medio privilegiado de La Nota Latina por ofrecerle a los escritores un vehículo para expresarse y compartir sus ideas en español  con otros escritores y autores. Es la mejor forma para desarrollar una red de profesionales en este arte y así aprender unos de los otros”.

Aníbal Anaya, ganador de la mención “Cuenta sin Cuenta”:

“Quiero  darte las gracias una vez más por crear e impulsar este concurso que extiende la unión entre nosotros los latinos en Estados Unidos. Algo que me impulsó a escribir un cuento y participar en el segmento de AARP fue que era un segmento nuevo, me gusta apoyar a los nuevos proyectos para que se sigan propagando a través del tiempo. La Nota Latina como siempre haciendo la diferencia en todos los campos y la literatura no podía ser la excepción. Por eso mi voz de aliento es para que continúen en esta labor titánica de marcarnos un sendero para dejarles a las nuevas generaciones nuestras tradiciones, nuestra herencia hispana. Con estos cuentos abrimos mentes y la imaginación de todo aquel que los lee. Yo sé que es una ardua labor escoger entre tantos relatos que fueron escritos desde lo profundo del corazón, por eso yo no me siento en competencia con los demás escritores, porque todos de alguna manera somos ganadores con este evento. Mil gracias por premiar nuestras aptitudes, pero creo que debiéramos ser nosotros los que premiamos a ustedes por mantener con vida nuestras historias”.

Iván Medina Castro, ganador de la mención “Medio Ambiente” por su cuento “Tata Eramos y el cedro”:

“Este concurso tiene la grandeza de convocar a la comunidad latina para manifestar a través de la literatura el deseo de ser diferente o el deseo de estar en otra parte utilizando la imaginación. A la vez se vuelve importante la participación hispana en este concurso para levantar la voz y hacer notar su presencia viva en la Unión Americana dadas las vicisitudes actuales. En lo personal, lo que me ha motivado a escribir el cuento que obtuvo la mención honorífica en el rubro “medio ambiente” se traduce en aportar un grano de arena para concientizar sobre la incertidumbre que aqueja al mundo en general y en lo particular para confrontar las políticas gubernamentales estadounidenses ante su desconocimiento y pasividad sobre la problemática ambiental”.

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Redacción La Nota Latina

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