Accidente o maldición, un poema de Eduardo Escalante

 

Alan Watts escribe: «Trata de imaginar lo que será dormir y nunca despertarte […] ahora intenta imaginar lo que era despertar sin haber dormido jamás». La invocación de Alan Watts para despertar “sin dormir», quizás, encapsule el verso. ¿Es el amor un accidente, es algo que no contiene maldición? En algún momento, hay que reordenar los acontecimientos, detenerse, estirarse, dar prioridad a la omisión o a la respiración. Todo esto en el proceso cambiante del devenir, ser y tiempo en lo que deviene lo que construimos. ¿Pueden los poemas dar una sensación de estar en el mundo, con el paso del tiempo como realmente es?

 

 

Accidente o maldición 

 

Un atardecer así,

ya el sol burbujeando en el horizonte,

te preguntas:

 

¿Es el amor un accidente, es algo que no contiene maldición?

 

No se trata de las reglas de Virgilio

ni de una épica en latín. Sino por lo que atraviesas,

cuando te cae en la cabeza el cielo o el infierno.

 

Ritmo de unas caricias todavía ausentes,

crujan.

Tiempo desesperado embaucado

por juegos de amor.

Cartas escritas a mano con el sudor

de la sinceridad, no hay hojas en el suelo.

Escrituras en un tiempo que se detuvo

para luego seguir.

Juegos de vejez,

refugios de detalles, insolencias, y tropiezos.

Pura vida sin las impurezas

del habitar la soledad. Los labios a corta distancia.

Crecen frondosas las palabras,

no están rotos los troncos

ni hay inclinación hacia otros.

Lo que se ha perdido en un lugar,

Se ha hecho nacer en otro sitio.

La voz de lo imposible soportando lo posible,

sin argumentos geométricos.

No puede ser un accidente cósmico.

 

Eduardo Escalante
Artículos Relacionados
lectura terapeutica

Lectura terapéutica: cómo los libros pueden mejorar tu salud mental y transformar tu vida

Genealogia Puerto Rico

Huellas rebeldes: genealogías feministas desde Guayervas hasta Luisa Capetillo en Puerto Rico

identidad americana

América Latina sigue de pie: identidad, resiliencia y esperanza de un continente que no se rinde

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Habla con nuestra Asistente Literaria