Despiertan las hojas dormidas, un poema de Eduardo Escalante

La tensión entre lo que se puede decir en el medio de lo que se vive y, quizás más importante aún, lo que uno no puede.

 

Despiertan las hojas dormidas

 

Acabo de observar una
suculenta naranja en el interior de
tu pupila. Hablamos,
miramos fijamente el jardín y su fuego instalado,

nos volvemos insignificantes.

En esta época, los vientos son lo suficientemente milagrosos,
ondean cálidos a través de nuestros techos.

El sol es dulce contra el agua.

Retrocedemos en silencio hacia el oeste,

Agitamos el espacio delante de nosotros.

Esperas con tus manos en las caderas.
Inhalas exhalas.
Observas la página editorial:

los insectos que deambulan libremente y curiosos

despiertan a las hojas dormidas.

Una abeja se tambalea en una flor incierta.

Dos gotas de agua renunciando a su proyecto

 

Hay algo que no estoy diciendo.

 

Eduardo Escalante
Artículos Relacionados
Cuentale tu Cuento a La Nota Latina 2026

Bases de la XIII edición del concurso «Cuéntale tu Cuento a La Nota Latina» 2026📚💛

genealogia

Una genealogía para reconciliarnos: memoria, identidad y puentes entre México, España y América Latina

Corina la Valiente

Corina, la Valiente llega a manos de María Corina Machado: una historia de esperanza, gratitud y amor por Venezuela

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Habla con nuestra Asistente Literaria